Vender por internet, con el circuito completo

Una tienda que solo muestra productos es media solución. La otra mitad es lo que pasa después del clic: cobrar, facturar, avisar al que arma el pedido y no perder ninguno. Armamos las dos mitades.

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¿Alguna de estas te suena?

«Vendo por Instagram y contesto uno por uno»

Cada venta son diez mensajes: precio, talle, envío, alias. La tienda contesta todo eso sola, y vos atendés solo lo que vale la pena atender.

«Tengo tienda pero factura mi contador, a fin de mes»

Conectamos la tienda con la facturación electrónica de ARCA: cada venta sale con su comprobante en el momento, y tu contador recibe todo ordenado.

«Probé una plataforma y la abandoné»

Casi siempre el problema no es la plataforma, es que quedó sola: sin fotos, sin precios al día, sin nadie que la ajuste. Nosotros la dejamos andando y seguimos cerca.

Qué incluye

Lo que esto no es

No te vamos a prometer que "las ventas explotan" por tener tienda: la tienda es el mostrador, y un mostrador no trae gente solo. Lo que sí hace es que ninguna venta se pierda por demora, error o desorden — y que puedas atender el doble sin sumar gente. Si además querés que te encuentren más, eso se trabaja aparte y también podemos ayudarte.

Preguntas que nos hacen siempre

¿Cuánto cuesta una tienda online?

Depende de lo que necesites: no es lo mismo un catálogo con carrito que una tienda con facturación y envíos integrados. La primera charla es gratis y te llevás un número concreto, no un "depende".

Ya vendo por redes, ¿me conviene igual?

Sí, y no hace falta que dejes las redes: siguen siendo tu vidriera. La tienda es donde la venta se cierra sola, sin diez mensajes por cliente.

¿Tengo que saber de tecnología para manejarla?

No. Te la entregamos andando, te enseñamos a usarla con tus productos reales, y si te trabás nos escribís. Cargar un producto o cambiar un precio es como usar el celular.

¿Qué pasa si un día me quiero ir?

Te vas con todo: productos, clientes y ventas se exportan. Tus datos son tuyos, no nuestros.

Contanos cómo vendés hoy

Con eso alcanza para decirte qué te conviene armar primero — y qué no hace falta todavía.

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